Los hornos Cubilou, utilizados en la producción de hierro fundido, generan un volumen significativo de gases a temperaturas extremadamente altas, alcanzando aproximadamente 1000°C. Este reto técnico requiere el uso de materiales especiales en la construcción de sistemas de escape.
Para chimeneas ubicadas sobre los hornos se utiliza acero AISI 310 con un espesor de 10 mm. A medida que la temperatura del gas cae a lo largo de la tubería, se mueve hacia el uso de acero AISI 304 y, finalmente, acero corten. Estos componentes se pueden unir utilizando acoplamientos flexibles para compensar las dilatación térmica.
La primera etapa del tratamiento de gases implica la separación de partículas grandes e incandescentes en ciclones de alto rendimiento. Posteriormente, los gases pasan a través de un intercambiador de calor aire/aire, donde el flujo caliente circula a través de tubos o placas, siendo enfriados por una corriente de aire frío forzado en el exterior. La eficiencia de la palanca de cambios se mantiene a través de un sistema de limpieza especializado.
Después de reducir la temperatura por debajo de 200-220°C, los gases se dirigen a un filtro de chorro pulsado, equipado con bolsas de aramida recubiertas de teflón. Todo el proceso se monitorea y controla a través de un sistema PLC con una interfaz de supervisión.
Para hornos eléctricos, hemos desarrollado un sistema de conexión especial que garantiza una succión constante en todas las fases de operación. Las operaciones auxiliares, como la esferoidización, se benefician de los brazos de succión móviles. Debido a las temperaturas más bajas en este caso, los gases pueden enviarse directamente al filtro de bolsa.
El flujo de aire varía con las operaciones del horno y se gestiona a través de un convertidor de frecuencia, asegurando así una eficiencia energética óptima.














