En la industria de procesamiento mecánico, dos tipos principales de contaminantes plantean problemas: niebla de aceite y polvo de metal. La neblina de aceite resulta de la lubricación en procesos como torneado, rectificación u operaciones en máquinas CNC. Por otro lado, el procesamiento en seco de materiales genera polvo y astillas metálicas de varios tipos.

Estas emisiones no son sólo un inconveniente, sino que son una verdadera amenaza para la salud de los operadores y la calidad del ambiente de trabajo. Para hacer frente a este reto, hemos desarrollado una amplia gama de soluciones de filtración, cada una adaptada a necesidades específicas.

Para aplicaciones menos exigentes, ofrecemos filtros de panel en varias clases de eficiencia. Son ideales para capturar partículas más grandes y para una primera etapa de filtración. En los casos que requieren una purificación más avanzada, recomendamos filtros electrostáticos. Son particularmente efectivos para capturar partículas de aceite finas y humo metálico.

Para situaciones que involucran grandes volúmenes de polvo o partículas muy finas, proponemos filtros con bolsas o cartuchos. Proporcionan una gran área de filtrado y alta eficiencia en la retención de partículas de varios tamaños. En entornos donde la pureza del aire es crítica, como en ciertos procesos de precisión, implementamos filtros HEPA. Proporcionan el más alto nivel de filtración, permitiendo la recirculación de aire purificado directamente al espacio de trabajo.

A través de este enfoque diversificado, no solo mejoramos la calidad del aire en los talleres de procesamiento mecánico, sino que también contribuyemos a crear un entorno de trabajo más seguro y productivo, alineado con los últimos estándares de salud ocupacional y medioambientales.